AQUAPILATES/AQUATERAPIA: LA RECUPERACIÓN DE LA ERGONOMÍA CORPORAL NATURAL

Sumergidos de pleno en la era de la superficialidad, en la que la moda impera sobre el confort, la imagen enmascara el mensaje y nuestro aspecto prima ante la salud, la sociedad evoluciona desde un presente aparentemente espectacular, pero un futuro incierto, “pan para hoy y hambre para mañana”.

Algunas personas acuden a los gimnasios diariamente durante horas desarrollando diferentes disciplinas, otras recorren distancias por distintos tipos de suelo a velocidades y en tiempos que jamás hubiesen imaginado, otras hacen de la bici su propio desafío y que decir tiene cuando se proponen maratones, triatlones e incluso quedar entre los primeros en un iron man…

Pero en todas estas disciplinas olvidamos que el ser humano por naturaleza no desarrolla estas cualidades, que exceptuando a las personas que hacen de estas actividades su profesión, tras una formación académica adecuada, el resto de la población se dedica en cuerpo y alma al deporte como si de su profesión se tratase, teniéndose que practicar como un hobbie, una afición. Practicar deporte es saludable, pero en su justa medida, como cualquier otra cosa, los excesos nuca son buenos…se trate de lo que se trata; y estas personas que les dedican las mismas o incluso más horas que su propia profesión, llevan su anatomía a los límites, lo que posiblemente pueda traducirse en lesiones posteriores, unas reversibles pero otras no, e incluso degenerativas… Por lo que la práctica del deporte que inicias con una finalidad saludable acaba siendo tu espada de Damocles.

Por otra parte se analiza también a los profesionales en la materia. Dependiendo de la finalidad por la que cada instructor/monitor/docente se haya formado acabará siendo tan solo una profesión por motivos estéticos del propio instructor/monitor/docente o una vocación, ámbito desde el cual debería asentarse cualquier profesional. Otras personas entrenan, forman o aconsejan a todo tipo de clientes para satisfacer sus necesidades, y su dedicación se reflejará en el ámbito de su propia finalidad…

Teniendo en cuenta ambos aspectos obtenemos a la persona que practica deporte cuyo objetivo es mejorar su aspecto físico y a la persona que cuya finalidad es sentirse saludable. Claro está que entre los dos extremos se encuentran casos intermedios y combinados.

Desde mi experiencia, he practicado danza, principalmente en los estilos de ballet clásico y danza española, más de la mitad de años que tengo cumplidos. Pasó de ser una afición a ser mi profesión pero desde el punto de vista de una vocación, no de un trabajo.

Pero se juntaron las dos circunstancias extremas que desencadenan en un final nada deseado…Mis instructores, maestros y otros profesionales basaban sus enseñanzas en la perfección técnica e interpretativa sin tener los suficientes conocimientos de la anatomía humana ni las consecuencias de las exigentes y poco naturales de las posiciones y variaciones que nos marcaban, practicando como alumna una jornada laboral de 8 horas o más tras mi jornada lectiva escolar durante más de 10 años; más tarde, como docente en el Conservatorio de Danza de Valencia, y profesional en varios ballets en España, exprimiendo hasta el último gramo de grasa y desafiando la tendencia natural del aparato locomotor.

En estos momentos padezco de dolor crónico, continuo e incluso muchas veces incapacitante, derivado de varias patologías de rodilla y espalda principalmente de naturaleza degenerativa, crónica, irreversible, derivadas de posiciones y esfuerzos no corregidos sin una base sólida, a la espera de una incapacidad laboral permanente con tan solo 40 años… En mis años de formación académica y profesional nadie trabajó mi cuerpo de manera correcta.

Esta es la era de la competitividad, de la perfección aparente, de la superficialidad que en muchos casos conduce a patologías y/o enfermedades degenerativas, irreversibles y crónicas…

Por todo ello es muy recomendable, incluso necesario, el trabajo de profesionales que tratan el cuerpo desde la perspectiva de la propia anatomía cubriendo las necesidades saludables de cada persona, desde el ámbito vocacional, donde lo verdaderamente importante es la salud del “paciente”/alumno/asistente, su bienestar.

MONTSE ARROYO BABILONI, instructora en el club deportivo ATALANTA, desarrolla muy satisfactoriamente unas sesiones específicas de aquaterapia y aquapilates, a través de las cuales logra que cada una de las personas reeduque su cuerpo hacia lo esencial, hacia lo natural, hacia lo saludable.

Son sesiones de trabajo en las que como primer paso importante e imprescindible analiza a cada una de las personas que acuden, para saber las necesidades, carencias, fortalezas… Recoge, de los antecedentes médicos y de la experiencia personal, la situación inicial en la que comienzas las sesiones de trabajo, y con ello, a través de ejercicios en el agua al alcance de todo tipo de público, de todas las edades, de cualquier procedencia profesional, logra mejorar patologías y el estado de salud general.

El trabajo lo concentra en el control de sustento del cuerpo humano, el core, su posicionamiento y fortalecimiento en un medio más denso en el que nos desarrollamos diariamente, el agua. De esta manera lograremos, de una manera innata, corregir esas posturas forzadas y defectuosas que adquirimos en nuestro día a día, bien sea por la naturaleza de la profesión, por la realización de actividades deportivas, por patologías adquiridas o simplemente para mejorar la funcionalidad del aparato locomotor en edades avanzadas o en cualquier etapa de la vida.

Estas sesiones son muy recomendables tanto para compatibilizar una rehabilitación de una lesión como para la mejora de cualquier dolor asociado a la edad o postural; se podría decir que de la misma manera que nos alimentamos diariamente, estas sesiones también te enriquecen diariamente.

Las dinámicas y herramientas de trabajo varían, nunca son las mismas, aspecto que hace que el acudir de manera prolongada sea atractivo. La metodología utilizada es totalmente adecuada tratándose de la realización de la variante mostrada con la explicación correspondiente para su realización en el agua. Conecta individualmente con cada una de las personas con las que trabaja a pesar de realizar las sesiones en grupo; a través de su capacidad empática logra transmitir experiencias de unas personas a otras del grupo y así el enriquecimiento del conjunto es mayor.

Domina la terminología anatómica, traslada la finalidad de cada ejercicio para que cada uno pueda apreciar si está o no realizando correctamente la acción, dinamiza las sesiones con la participación de los asistentes a través de preguntas para que el trabajo sea más consciente, presta especial atención a la diversidad de asistentes ya sea por dificultades o facilidades físicas o psíquicas, además de la personalización a cada uno para adecuarlo a su patología, lesión, necesidad; pero sobre todo consigue crear un ambiente de trabajo sano, no competitivo, en beneficio de uno mismo, donde la concentración juega un papel fundamental, aspecto que a pesar de sus explicaciones durante toda la sesión logra que cada uno desarrolle.

Otra de las características importantísimas a destacar de sus sesiones es el refuerzo positivo. Constantemente anima a continuar mejorando a cada uno de los asistentes con construcciones gramaticales afirmativas muy positivas, y premiando cada esfuerzo que percibe a través de los ejercicios regalándote los oídos. Ánima y se detiene más en particular en aquellas personas que precisan algo más de atención o ayuda, pero siempre desde el mensaje constructivo. Transmite esa preocupación constante para que todos realicen correctamente la variante y así el resultado pueda favorecer el bienestar.

Y así es, realizar una sesión de trabajo con Montse se traduce en una recarga muy energética de positivismo, educación, relajación, formación, corrección de defectos posturales, pero sobre todo, en algo de muchísima utilidad: EL BIENESTAR DE TU ERGONOMÍA NATURAL.

De este modo queda explicada la recomendación de MONTSE ARROYO BABILONI para realización de sesiones de trabajo con el objetivo de complementar una recuperación/rehabilitación de lesiones, correcciones posturales, obtener el máximo rendimiento de tu anatomía o simplemente para recordar a cada zona de nuestro cuerpo y organismo cuál es su función y de qué manera se puede mejorar tu estado físico y psíquico de una manera totalmente natural y muy amena, independientemente de la edad o profesión. Su proyección laboral debería evolucionar más allá que de una instructora de gimnasio, por su formación acdémica, profesionalidad y válida en su labor.

En mi caso particular, sus sesiones de trabajo quizá hubiesen evitado mi situación actual y además seguro que pasara lo que hubiese pasado lo hubiese afrontado de otra manera…

Su labor puede ayudar y complementar de manera muy satisfactoria tanto a profesionales y estudiantes en el ámbito deportivo, dancístico, musical, artístico o en cualquier otro ámbito que requiera un esfuerzo físico o un sedentarismo excesivo, PARA TODOS LOS PÚBLICOS!!!

GRACIAS MONTSE

Catedrática del Conservatorio Superior de Danza de Valencia

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